
Los gobiernos argentinos pensaron planes de atracción de inmigrantes y en el Preámbulo de nuestra Constitución Nacional lo expresaron claramente:
"Nos los representantes del pueblo de la Nación Argentina, reunidos en Congreso General Constituyente por voluntad y elección de las provincias que la componen, en cumplimiento de pactos preexistentes, con el objeto de constituir la unión nacional, afianzar la justicia, consolidar la paz interior, proveer a la defensa común, promover el bienestar general, y asegurar los beneficios de la libertad, para nosotros, para nuestra posteridad, y para todos los hombres del mundo que quieran habitar en el suelo argentino: invocando la protección de Dios, fuente de toda razón y justicia: ordenamos, decretamos y establecemos esta Constitución, para la Nación Argentina."
Imagen: Google
No obstante el sentido igualitario de la Constitución, el proyecto original de “gobernar es poblar” de Alberdi, incluía preferentemente a los anglosajones, a los consideraba una raza superior y que, según palabras de Alberdi, “eran los únicos adaptables para el progreso y la libertad”.
La inmigración sajona soñada se redujo a multitudes de europeos, en su mayoría analfabetos, perseguidos, traían en su escaso equipaje, hambre de pan y de esperanza. Llegaron con sus brazos abiertos para el trabajo y para el abrazo a este suelo.
En visitas al
Museo Casa del Virrey Liniers, de Alta Gracia fuimos recorriendo con la guía distintas salas donde se puede revivir la obra jesuítica, enterarnos que traían esclavos de África –desconocido para nosotros ‘parece no formaba parte de la historia estudiada en la escuela’-, por ello las características faciales de muchos cordobeses, que el Virrey no era Virrey, asombrarnos por la construcción de los sanitarios –muy parecidos a los de nuestra época-.
Ante la migración de países vecinos…¿Los argentinos somos racistas?Los reiterados ataques a miembros de la comunidad boliviana y sus quejas ante el
INADI pusieron sobre el tapete el tema de la xenofobia en la sociedad Argentina.
En lo referente al grado de alfabetización de los que recién llegan, los estudios realizados, han valorado positivamente a los inmigrantes, el grado de alfabetización es superior al que tenían los migrantes anteriores: los peruanos tienen en el sector de la construcción una valoración social semejante a la que se observa en otras actividades, como así la colectividad boliviana dedicada a horticultura que abastecen a la mayoría de los súper e hiper mercados.
Entre los migrantes de la Europa del Este, más de la mitad tiene título universitario de grado.
Quería contarles la emoción que me produce cuando amigos que han migrado, al hablar dicen ‘nuestra Argentina’ -con todos nuestros defectos y virtudes-, sentir que son parte de la comunidad.
La mayoría somos hijos, nietos de inmigrantes, nos han transmitido con historias y vivencias lo que fue abandonar su país –en muchos casos dejando a padres y hermanos- a los que jamás volvieron a estrechar con abrazos y besos.