SOLIDARIDAD CON EL AUTISMO

17 de mayo de 2009

Nuevamente pidiendo, si así lo desean, firmar la carta de adhesión ante las palabras, mitos, falacias…vertidos en el programa “La Mañana” de la COPE, dirigido por el Sr. Jiménez Losantos, quien había invitado al Dr. Luis Madero. La COPE es una de las principales cadenas radiofónicos de ámbito estatal en España.
Los accionistas entre otros, Conferencia Episcopal Española (50%), las diócesis (20%) y órdenes religiosas como jesuitas y dominicos.
Los que me conocen saben que la traducción puede contener errores, sabrán perdonar, solo es utilizada como un medio más para relacionarnos.
SE ACEPTAN TRADUCCIONES EN OTROS IDIOMAS: el Autismo afecta a todas las 'razas', clases sociales, la ingerencia es mayor en niños que niñas...seguramente conoces a alguien que lo padece o quizás quieras interiorizarte!!!


Para: Programa "La mañana" de la COPE
Estimado director del diario_(enviada a diversos medios)________: Repetidas veces tenemos que oír y leer en los medios de comunicación la palabra “autismo” como si fuera un insulto. Parece que no hay nadie detrás de ella, y estuviera a disposición de cualquier para cargarla de atributos negativos. Por eso, cuando hay un especial del autismo, en principio lo celebramos. No fue así el pasado 5 de mayo, cuando muchos padres de niños con autismo oímos con estupor un programa dedicado al autismo de la COPE. Este especial, con supuesto ánimo de concienciar a la sociedad, estaba dirigido por el Sr. Jiménez Losantos, quien había invitado al Dr. Luis Madero, también profesor en la Universidad Complutense de Madrid, y obviamente no especialista del autismo, ni mucho menos conocedor del mismo. Sin entrar en especulaciones de por qué se contrata al Dr. Madero -especialista en trasplante de progenitores hematopoyéticos y en la enfermedad residual en cáncer- para hablar de un tema tan delicado como el autismo, nos gustaría desdecir desde el conocimiento muchas de las teorías por él esbozadas. Partimos de la base de que del autismo se conoce muy poco, y mucho menos sus causas, pero todo parece señalar a que se trata de un desorden bioneurológico, no a una psicopatología devastadora. El Dr. Madero apunta como una posible causa la frialdad de padres intelectuales. Esta supuesta teoría fatal la inventó sin ninguna base científica el falso psicoanalista Bruno Bettelheim en los años cincuenta, llamando a las madres „madre nevera“, y comparándolas con los guardianes de los campos de concentración nazis, de los cuales él había sido víctima. Como consecuencia, esto supuso el ingreso de niños en centros alejados de sus madres, con la destrucción ahora sí devastadora de la familia y de muchas vidas para siempre. Por otra parte, el Dr. Madero habla de forma contradictoria de incapacidades: de incapacidad de hablar -aunque algunos hablan muy bien-, de incapacidad cognitiva -aunque algunos llegan a tener estudios superiores-, y también de una agresividad sin límites -en un entorno amable eso no tiene que ocurrir más que con cualquier otra persona-, de alteraciones sexuales en la adolescencia -qué entenderá ese médico por alteración sexual hoy en día-, de falta de empatía y de afectividad -nuestros hijos aman, por supuesto que sí. Todos nosotros damos testimonio de ello. El cuadro que él presenta sí que resulta devastador. Esto nos lleva a pensar que el Dr. Madero ni siquiera tiene una relación personal con el autismo. Nuestra realidad no tiene siempre que ver con estos pilares que el Dr. Madero indica. Nuestra realidad apunta más bien a familias que pueden ser igualmente felices o intentan serlo como las demás. A niños con ganas de hacer amigos y de ser parte del grupo en que se mueven. A afectados capaces de amar a sus familias, a sus amigos, y a demostrarlo de mil formas mucho más honestas que las simples palabras. A personas con autismo capaces de hacer un trabajo bien hecho. El autismo es un amplio espectro, como el Dr. Madero apunta en un momento, pero su descripción del mismo es sesgada, negativa y sensacionalista. Según su descripción, el autismo da miedo, nosotros damos miedo y es mejor evitarnos y recluir a nuestros hijos en centros aislados. Pero lo que las personas con autismo y sus familiares necesitamos es comprensión, no que se nos observe desde fuera como si fuésemes parte de un zoológico mediático. No somos unos seres peligrosos para la sociedad, más bien todo lo contrario: la sociedad desde su irresponsabilidad e insensibilidad puede ser un peligro para nosotros. Es un peligro que padres de niños neurotípicos decidan alejar a nuestros pequeños de los suyos, y eso ocurre frente a nuestro dolor y el de nuestros hijos. Es un peligro que en ciertos clubs deportivos o escuelas se prohíba la entrada de nuestros pequeños sin ni siquiera haberlos visto. Es un peligro que una radio tan oída como la COPE sea tan irresponsable como para financiar programas de esta índole. El programa La mañana del Sr. Jiménez Losantos ha resultado esta vez devastador para la inclusión de un sector –de los afectados por el autismo- que necesita más atención que otros. Y si su rigor y su ética periodística son de nuevo dudosos al elegir una fuente de información sin ninguna credibilidad, el rigor científico de un médico oncólogo profesor universitario jugando a neurólogo infantil deja mucho que desear y se torna vergonzoso. Precisamente ellos dos son quienes han demostrado incapacidad. Una incapacidad profesional que nos preocupa y que puede tener consecuencias funestas para nosotros, porque se trata precisamente de un programa demasiado oído. Por ello, con esta carta nos gustaría invitarles a que conozcan nuestra realidad y la de nuestros hijos, la de los niños afectados y la de los adultos con autismo, la de sus familias y sus amigos. Les ofrecemos que conozcan de cerca nuestra tarea, nuestra lucha y todo el amor del que son capaces las personas con autismo. Les proponemos que nos ayuden de una vez a acabar con algunos prejuicios que en sus diarios y cadenas se siguen propagando sin mala intención, pero que a nosotros nos duelen, y que son un obstáculo terrible para nuestros chicos. Atentamente, Dr. Ana Luengo


MUCHAS GRACIAS POR COLABORAR!!!