El Dr. Jaime Barylko, nació en Buenos Aires, Argentina, en 1936 y murió en 2002. Dedicó su vida a la educación y a la filosofía. Fue autor de numerosos libros, entre ellos El aprendizaje de la libertad (1982), El miedo a los hijos (1992), Los hijos y los limites (1993), Cábala de la luz (1994), Sabiduría de la vida (1995), Educar en valores (1997), Ética para argentinos (1998), El significado del sufrimiento (2000), La revolución educativa (2002)
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| “Pensar es un placer... Pensar es un acto que uno puede ejercer sin grandes estudios previos ni títulos. Pensar es como caminar; hay que practicarlo. Es plantearse los temas de la vida diaria y sus problemas, y los valores y qué quiero, qué puedo, qué debo, qué me es bueno y qué me es malo. Y eso puede practicarlo todo el mundo. Es lo más democrático que tenemos”. Educar para pensar “Hay que educar para pensar, que es educar para no repetir, por más que todos digan lo mismo. Para pensar, queridos amigos, hay que tener atrevimiento. Cerebro, capacidad, eso lo tenemos todos. Pero atreverse a ir contra la corriente, que eso es pensar, es todo un esfuerzo y todo un riesgo. Yo digo que vale la pena, y que la felicidad consiste en tener una idea propia, un sentimiento propio. Eso es pensar. Hay que atreverse a pensar. Hay que atreverse a dejar pensar. Tendríamos hijos mucho más inteligentes de los que tenemos.” Amar es intervenir... “...Educar no es instruir. Instruir es proporcionar conocimientos; educar es alimentar la ética de la persona, formar su carácter, delimitar los límites del bien y del mal. Eso es intervenir en la vida del otro. No para quitarle la libertad. Para darle la libertad. Porque libertad es elegir, y si no se sabe qué elegir, si todo da lo mismo, se juega a la ruleta pero no se elige, y por lo tanto no se es libre. A la gente, y sobre todo a los argentinos, les cuesta horrores comprender esto. Confunden libertad con ‘hacé lo que mejor te parezca’. Si lo que mejor te parece es estudiar, trabajar, consolidar un hogar, vivir el presente y en él fundamentar el futuro, programar una vida de amor y felicidad, es libertad positiva, como decía → Erich Fromm. Si solamente consiste eso que llamamos libertad en romper cadenas, destruir lazos, arrojarle al otro todo en la cara ‘porque es lo que siento en este momento’, ésa es -dice el mismo Fromm- libertad negativa. Sabemos qué es lo que hay que hacer. Sabemos negar. Pero no aprendimos a afirmar. Tenemos miedo a tomar decisiones con la pareja, con los hijos, con el prójimo, miedo al amor verdadero que es amor de compromiso y de responsabilidad. Se instaló la cultura del sentimiento. -Vení que te digo lo que siento -le dice él a ella. -Por favor -contesta ella-; decime lo que sentís. Claro que si lo que siente es admiración, dulzura, ternura, vamos bien y da gusto que el otro te lo diga. Pero que digan: -Estás medio gordita, ¿no? Antes estabas más espigada, no sé... Te digo lo que siento... Sospecho que darían ganas de contestarle: -Sabés qué? Por qué no agarrás tus sentimientos y... (Complete usted la frase en lengua extranjera, que suena más delicada). Hemos vivido entre mitos, falsas promesas de ‘dejen crecer a los chicos solos’; ‘Digan lo que sienten’; ‘Sean espontáneos’... Y no nos fue bien, me parece. Tantos hijos huérfanos y con padres vivientes. Tantas parejas llenas de sentimientos y destruidas a la primera brisa que no concuerda con esos sentimientos. No, no nos fue bien. Entonces revisemos tantos mitos, es decir, falsos relatos y falsas ideas, mentirosas. La vida se hace con sentimientos, sí; pero luego estabilizados por la razón, la prudencia, la inteligencia y la conducta ética y responsable. Vivir y amar, y amar es intervenir. Así de sencillo. Y así de difícil. Si te veo mal, procuraré no ofenderte, pero también procuraré ver cómo y de qué manera puedo ayudarte. Eso es intervenir. Si te contemplo y dejo que tu vida corra por el andarivel que va diciéndome que de esta manera te respeto, lo cierto es que estoy evadiendo mi deber, y francamente... no te quiero. El verdadero amor -a la pareja, al hijo, al padre-, es intervenir, si fuera necesario, para no dejarlo caer, y si por eso, al sostenerlo, le dejo la huella de mis dedos en sus brazos, le dejo impreso mi amor.” Es un placer para mí leerlo, recordar las entrevistas, palabras claras, pensamientos lúcidos. Sus notas, libros y artículos hablan sobre los vínculos familiares, la formación de los hijos, la relación de las personas en la sociedad y la ética, los valores y hasta la moral, son el leit motiv de muchos de sus escritos. ![]() |


















CÓRDOBA de ARGENTINA
6 arrullos:
Qué buenas lecciones, amiga. Me gusta tu blog, mucho. Ha sido un acierto de los dioses el ponerte en mi camino bloguero :-))
Un abrazo
Cuántos hay que llegaron al fin de sus días sin pensar ni una sola vez y sin la menor intención de hacerlo... En fins... ¡Besos! :-h
Para mi es un placer!!! De verdad. Làstima que no todos hagan lo mismo. Ni se molesten en pensar y actùan mal.
Besos
MARILUZ igualmente para mi, uno pasa meses dentro de internet, seguro se pierde de conocer maravillosas personas...una de esas sos vos :-*sss
creo que así es MAX, como dice Jaime Barylko, es lo más democrático que tenemos pero algunos no lo utilizan :-h :-*sitos
LAURITA tendremos que auspiciar escuelas de pensamientos :-?, lo peór es cuando decimos, actuamos sin pensamiento previo :X
Holaaa, que razón tienes con esto...
"Vivir y amar, y amar es intervenir.
Así de sencillo. Y así de difícil.
Si te veo mal, procuraré no ofenderte, pero también procuraré ver cómo y de qué manera puedo ayudarte.(apunto... y comprenderte)
Eso es intervenir.
Si te contemplo y dejo que tu vida corra por el andarivel que va diciéndome que de esta manera te respeto, lo cierto es que estoy evadiendo mi deber, y francamente... no te quiero"
Y me llegó porque si la esa persona que tienes cerca te pide que la escuches, que la entiendas, que la digas. No puedes dejar de intervenir, por lo menos dar tu punto de vista... luego lo que se haga es cosa de cada uno, pero si es verdad que con la gente (según que gente, según el grado de cariño) se intervenga ;)
;) Algunas veces y según he podido ver y vivir, mejor ni intervenir ;). Ya se sabe la respuesta para qué pinchar más, no hay orejas para según que cosas... Lo importante es estar satisfecho con uno mismo y saber lo que quieres y quien eres... Lo que piensen los demás puede ayudar, para mejorar... pero nunca para destruir... uno sabe quien es, no puedes engañarte ;)
Un beso grande :-*
Qué te sigo ehhhh, ando liada, pero sigo por aquí.
Te debo uno... :]
pero mi amiga Isla hacemos una tesis con tu escrito filosófico :)).
Hay orejas :-o que mejor las dejamos sin tímpanos, imposibles recuperarlas!!!
Si te veo mal, y te dejo sola/o, no te quiero, por más "bla bla bla"
Hemos estado desconectadas del mundo ;) pero seguimos y seguimos dándole a la lata x( jajaja...no te preocupes en cualquier momentito no vemos y charloteamos de lo lindo =)) :-*sitosss :-h
Cada mensaje que me dejas me hace feliz!!!
Me escribes: gracielaroth_60@hotmail.com
Si no funciona el Formulario Incrustado snif snif seguro lo logras
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